Doscientos
cincuenta €.
-Estamos terminando el Bachillerato y
todavía nos faltan doscientos cincuenta euros a cada una Paula, no
se si podremos conseguirlo. - Ana empezaba a echarse atrás, y eso no
era bueno.
-Vamos Ana, doscientos cincuenta euros
no son tan difícil de conseguir. Mira, voy a llamar a Ana María que
me dijo que una tia suya necesitaba que alguien se quedara con sus
hijos, cuarenta o cincuenta euros más para cada una. - Llevamos
desde hace tres años y medio trabajando cada verano para conseguir
el dinero suficiente para irnos a Londres a estudiar. El dinero para
pagar la universidad y el piso que habíamos encontrado por internet
lo teníamos, ahora nos faltaba conseguir el dinero del viaje.
Llamé a Ana María y me dijo que
fueramos a casa de su tia, que ella ya estaba allí. Ana y yo fuimos,
estuvimos alli cuidando a los tres niños y al final nos dieron
cincuenta euros a cada una, 15€ la hora más cinco € de buena fe.
Ese fin de semana no estuvo mal, los
demás no fueron de tal recaudación.
Llegó el verano, y pudimos trabajar
mejor y en más cosas. Estuvimos lavando coches y sacando perros
durante un mes y medio, y al final conseguimos todo el dinero.
-PORFIN! ¡Lo hemos conseguido Ana! ¡Ya
tenemos el dinero!- Le dije saltando de alegría.
Ana me abrazó y empezamos a saltar
juntas.
Ella se fue a su casa y yo fui a la de
Ana María. Al llegar llamé a la puerta rápido y al salir le di un
abrazo y se lo dije gritando.
A la noche me fui a mi casa, y estando
ya acostada empecé a imaginar y a soñar con ellos. Pensé en todas
las cosas que ocurrirían en Londres, en qué haría cuando los
conociera, no podía creerlo.
Inglés ya sabía, me había preocupado
de estudiarlo a fondo en estos últimos años.
Primer paso: CONSEGUIDO.
Segundo paso: Ropa nueva para llevar.
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