Ya estamos aquí!
No nos hizo falta despertador para levantarnos, ya estaba Ana María
para hacerlo. De repente noté un cojín pegándome en la cara, al
abrir los ojos era ella.
-Una forma de despertar muy cariñosa Hally.- le dije con tono
irónico.
-Lo sé Louni, despierta, ¡Tengo muchas ganas de investigar
Londres!- lo dijo riendo de una forma exagerada, seguramente lo hizo
para despertar a las demás.
Me levanté con ella y fuimos a la cocina, detrás de nosotras iban
las otras chicas.
-Oh, oh, no ay comida, no hemos pensado en eso.
Ana me miró con cara de asustada mientras terminaba de despertarse.
-¿Qué?- le dijo gritando a Ana María. - ¡Yo tengo hambre! ¡quiero
comer!
-Haber, teneis dinero? - intentaba tranquilizarla, pero no era fácil
tranquilizar a Ana.
-Yo no, y vosotras?- Marina estaba desplumada.
-Yo si, creo que tengo 15 Libras, mi padre me las consiguió antes de
venir.- Alba fue corriendo a la habitación a buscarlo.
-Tenemos 25, yo he traido 10, lo demás que tengo son todo euros.
-Es suficiente, ¡VAMOS! - Ana estaba desesperada, eso estaba claro.
Buscamos una ropa que nos fuera bien en los armarios, y nos vestimos
rapidamente.
Nos falto tiempo para salir corriendo al ascensor, antes de que
cerrara la puerta ya estaba Marina y Ana dentro de él.
Fuimos dando vueltas por ahi, y como no conociamos ninguna cafeteria
entramos a la primera que vimos.
Estrené mi inglés con el camarero y le pedí unos cafés y unos
trozos de tarta.
Al traerlos empezamos todas a comer, estábamos hambrientas.
Terminamos, pagamos y fuimos al banco más cercano para convertir
nuestros euros en libras, teníamos que ir a un supermercado a
comprar comida, era lo que más nos hacía falta.
Compramos toda la comida que sabíamos que íbamos a necesitar, para
mas o menos dos o tres semanas.
Investigamos un poco por las calles más cercanas a nuestro barrio,
ya que todavía no conocíamos muy bien la ciudad y no queríamos
perdernos. Todo era precioso, todas ibamos alucinadas.
-Mira! Y mira eso! Es increible! Mira alli!- así fuimos durante todo
el camino, debía de ser gracioso vernos desde fuera.
Íbamos ya de vuelta a casa cuando de repente vimos a un montón de
gente cubriendo la puerta de un restaurante que estaba cerca de
nuestro apartamento, y de allí salió un hombre muy grande, vestido
de negro y con unas gafas de sol, parecía totalmente de película,
¿quien estaría ahí dentro?
Sexto paso: estaba CONSEGUIDO.
Séptimo paso: descubrir quien estaba ahí dentro lo primero, y
después, BUSCAR TRABAJO.
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